A 39 años del Viernes Negro, reflexiones breves de garciabanchs

A 39 años del “Viernes Negro” de 1983, acá mis breves reflexiones:

1) Juan Vicente Gómez, el pacificador de Venezuela y fundador del Estado (hobessiano) venezolano, vencedor de la guerra civil post bolivariana-zamorana; y Román Cárdenas, su Ministro de Hacienda, con la Reforma de la Hacienda Pública, dejaron a inicios del siglo XX reglas e instituciones sólidas que sentaron las bases en Venezuela para lo que luego serían los 50 años de crecimiento económico e inflación baja y estable más espectaculares de la historia de la humanidad (ni siquiera China lo ha superado aún; y, de hecho, tuvimos la menor inflación del planeta todos y cada uno de los años que van desde 1950 a 1974 – tengo mis dudas de que a la fecha nos haya podido superar algún otro país).

2) Luego, la ruptura de los Acuerdos de Bretton Woods en los 70s del siglo XX, y la resultante financiarización de los commodities, conjunto a la crisis Yom Kippur, disparó los precios del crudo, cambiando los incentivos de los políticos a nivel global.

3) En el mundo árabe este cambio en la esfera monetaria y financiera a nivel global no representó mayor problema, pues el petróleo fue administrado con base a una fórmula parecida a la de la propiedad privada (del emir, el jeque, o el monarca). Mientras que en Venezuela, donde para llegar al poder, o para mantenerse en este, los partidos tenían que conquistar el voto, el populismo petrolero (o petropopulismo) cautivó a los políticos y a la nación.

4) Entonces llegaron los desórdenes salariales y fiscales a partir de mediados de los 70s, y con estos el endeudamiento externo crónico, a pesar de la ingente cantidad de recursos petroleros percibidos a raíz del alza de los precios del petróleo.

5) Al corregirse a la baja los precios del crudo, la sobrevaluación real de los salarios y el tipo de cambio llevó a la devaluación del bolívar el 18 de enero del año 1983, fecha que desde entonces llamamos el “Viernes Negro”.

6) 6 años de devaluaciones reales y caídas del salario real condujeron al “Caracazo”, que no fue un estallido social sino la ejecución de un diseño estratégico con fines de desestabilización por parte de quienes 3 años después darían un golpe de Estado y 9 después alcanzarían el poder por la vía electoral (la ausencia de República permitió que un delincuente golpista como Hugo Chávez fuese candidato electoral).

7) La bonanza del 2003-2008 implicó una réplica de lo vivido en los 70s del siglo anterior. La abundancia seguida de desórdenes salariales, fiscales y monetarios, como en los 80s, vino otra vez acompañada de controles de cambio y precio, pero esta vez con diferenciales de cambio descomunales, que causaron una hiperinflación artificial (i.e. una hiperinflación causada por una mafia de cambio).

8) Desde 1983 a la fecha, la depreciación nominal del bolívar habría promediado 128,71% anual, mientras que la inflación de EE.UU. un 2,69% anual y la de Venezuela de 117,17%.

9) En ese contexto, el dólar está hoy más caro que después de la espeluznante devaluación de 1983 (la devaluación real media anual ha sido del 8,15%). Esto quiere decir, que tal y como he pronosticado, el costo de vida (y producción en dólares de servicios) seguirá aumentando, pero cada vez más al ritmo de lo que puedan aumentar los salarios, hasta que este coste se iguale al de Colombia (probablemente se trate de 3-4 años más).

10) El bolívar ya hoy es inservible. Absolutamente nadie lo usa como reserva de valor, y solo circula en el territorio nacional todavía porque es lo único que sirve para pagar impuestos al Narcoestado que se ha hecho del control de las armas y la justicia en nuestro país.

Bajo tales condiciones, debemos emitir una nueva moneda nacional, y establecer reglas e instituciones similares a la establecida por Román Cárdenas un siglo atrás.

Igualmente, para poder pacificar al país y garantizar las bases para el crecimiento y desarrollo, debemos inexorablemente administrar una guerra civil como la que administró Juan Vicente Gómez, pero en esta oportunidad no contra caudillos o montoneras sino contra colectivos, pranes, paramilitares y guerrilla.

Para ello debemos antes tomar el poder, lo que pasa necesariamente por una intervención militar extranjera y, por tanto, por la consecución de alianzas estratégicas para garantizar el apoyo militar y de inteligencia extranjero, para controlar el territorio nacional, superar a las FANB, conducir la guerra civil, pacificar, y luego ejecutar planes de reconstrucción y reinstitucionalización, partiendo del día 1 con una nueva Constitución y un nuevo gobierno ejecutivo, legislativo (bicameral) y judicial, a nivel nacional, regional y local.

Dios nos dé los recursos para llevarlo a cabo.

Abajo tablas y fuentes de datos, como soporte de mis cálculos.

Fuente: Cálculos propios con base a la información presentada en las tablas de abajo
Fuente: Economist Intelligence Unit
Fuente: Google
Fuente: https://www.usinflationcalculator.com/









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