Las únicas dos formas de ahorrar

Existen solo dos formas de ahorrar: ex ante y ex post.

En explico muchas cosas esenciales y una de ellas es que existen solo dos formas de ahorrar, y la selección entre una y la otra da respuesta a la pregunta acerca de quién se queda con la tasa de interés o, lo que es lo mismo: quién es paciente y quién no.

Como explico en , ahorrar es la decisión de comprar activos financieros, reales o intangibles, en vez de bienes y servicios. Pero este sacrificio del consumo puede ser para mantener dichos activos en un portafolio y percibir una tasa de interés o rendimiento promedio, o para poder afrontar deudas contratadas en el pasado con bancos, prestamistas y el fisco; y, por tanto, pagar intereses y devolver el capital a quienes previamente nos lo anticiparon. Abajo explico ambos casos.

El ahorro ex ante implica segundos después de percibir un ingreso (salarios, dividendos, alquileres, rentas, etc.) hacer ipsofacto la compra de los activos y solo después destinar el resto al consumo (lo de “segundos después” o “ipsofacto” es porque la tentación del consumo es muy grande, y si no se es metódico ahorrar ex ante será imposible). Por ejemplo, si percibimos 10.000 USD, destinar un porcentaje “α” (digamos, 10% o 20%) a la compra de activos (ahorro), dejando el restante “(1-α)” (digamos, 80% o 90%) para la compra de bienes y servicios (consumo). En este caso, el individuo pasaría a percibir una tasa de interés promedio sobre un portafolio de activos.

Mientras que, el ahorro ex post implica por ejemplo otorgar el derecho a un banco a cargarte intereses y capital en tu cuenta, o en cualquier caso tener que bloquear una fracción de tu ingreso, para cumplir con compromisos financieros contratados en el pasado, producto de créditos bancarios (créditos hipotecarios, de vehículos, electrodomésticos, o de cualquier otro tipo, da igual), préstamos, etc. En este caso, el individuo pasaría a pagar una tasa de interés promedio sobre una deuda, pero de inmediato a cambio de la utilidad duradera del activo en cuestión (las viviendas, los vehículos, y electrodomésticos, en el ejemplo), con la salvedad claramente del caso del crédito al consumo, que representa una práctica que a toda costa se debe evitar (endeudarse para mantener un estatus, posición social o ritmo de consumo es pan para hoy, hambre para mañana).

Lógicamente, la mayoría suele ahorrar ex post, en vez de ex ante; es decir, prefiere pedir prestado al banco para adquirir activos ya, quedando con un capital de deuda e intereses por pagar a futuro. Pero, esto no es porque no tenga otra opción sino por simple impaciencia. ¿Cuándo quieres la casa o el automóvil, hoy o en 10-20 años?

Nóteses que en ambos casos, el bienestar financiero del individuo dependerá de la propensión o fracción del ingreso a ahorrar “α”, conjunto a la tasa de interés promedio a percibir o pagar según sea el caso.

Si te interesa el tema revisa primero mis cursos arriba referidos, que posteriormente podríamos ver la posibilidad de un mentorship (tutoría) con mayor dedicación.










Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *